Stakeholders: qué son y qué tipos existen en una empresa

Los stakeholders son una pieza clave en la gestión de cualquier empresa o proyecto: sin identificarlos bien, es fácil tomar decisiones que generen conflictos donde no los esperabas. En este artículo te contamos qué son los stakeholders, qué tipos existen y cómo se analizan, con un ejemplo práctico que te ayudará a verlo aplicado a un caso real.

¿Qué es un stakeholder?

Un stakeholder es cualquier persona, grupo u organización que puede afectar o verse afectada por las decisiones, acciones o resultados de una empresa o un proyecto. El término inglés se traduce habitualmente como parte interesada o grupo de interés, y agrupa tanto a quienes trabajan dentro de la organización como a quienes se relacionan con ella desde fuera.

Puede tratarse de un empleado, un proveedor, un cliente o incluso una entidad reguladora: lo que define a un stakeholder no es su cargo, sino el hecho de tener algo en juego en lo que la empresa hace.

¿Qué diferencia hay entre un stakeholder y un shareholder?

La diferencia principal es que un shareholder es siempre accionista, con una participación económica directa en la empresa, mientras que un stakeholder puede tener un interés laboral, social o legal sin poseer ni una sola acción. Todo shareholder es stakeholder, pero no al revés.

Quien invierte capital en una compañía busca sobre todo rentabilidad. Un stakeholder, en cambio, puede estar motivado por el empleo que le da la empresa, por el impacto de su actividad en la zona donde vive o por la calidad del servicio que recibe como cliente.

¿Qué tipos de stakeholders existen?

Los stakeholders se agrupan principalmente según su relación con la empresa: si forman parte de su estructura interna o se relacionan con ella desde fuera. A esa primera clasificación se suma otra, según el peso que tienen en las decisiones: primarios o secundarios.

Stakeholders internos

Los stakeholders internos forman parte de la propia organización. Aquí entran los empleados, los directivos y los socios o accionistas, entre otros perfiles que trabajan dentro de la estructura de la empresa día a día.

Stakeholders externos

Los stakeholders externos se relacionan con la empresa desde fuera de su estructura. Es el caso de los proveedores, los clientes, las administraciones públicas o las comunidades donde la empresa desarrolla su actividad.

Stakeholders primarios y secundarios

Los stakeholders primarios son quienes tienen una relación directa y continuada con la empresa, como los empleados o los clientes habituales, y sin ellos la actividad no podría sostenerse. Los secundarios influyen de forma indirecta, por ejemplo los medios de comunicación o las asociaciones del sector, y su peso en las decisiones suele ser menor.

¿Por qué son importantes los stakeholders para una empresa?

Los stakeholders importan porque condicionan buena parte del rumbo de un proyecto: aportan recursos, pueden apoyar o frenar una decisión y afectan directamente a la reputación de la organización.

  • Aportan recursos: capital, mano de obra, materias primas o conocimiento técnico, según el tipo de stakeholder.
  • Influyen en el resultado: su apoyo o su rechazo puede facilitar o bloquear un proyecto.
  • Afectan a la reputación: un stakeholder insatisfecho puede generar conflictos o dañar la imagen pública de la empresa.

Tenerlos en cuenta desde el principio de un proyecto, y no solo cuando surge un problema, es lo que marca la diferencia entre una gestión reactiva y una gestión con estrategia.

¿Cómo se hace un análisis de stakeholders?

Un análisis de stakeholders se hace en tres pasos: identificarlos, valorar su interés e influencia, y priorizarlos para decidir cómo relacionarte con cada uno. Es una herramienta habitual en gestión de proyectos, junto a otras como el análisis DAFO, que también ayuda a ordenar la información antes de tomar decisiones.

Identificar a los stakeholders del proyecto

El primer paso es hacer una lista de todas las personas, grupos u organizaciones que tienen algo que ver con el proyecto, desde el equipo interno hasta proveedores, clientes o administraciones.

Analizar su interés y su nivel de influencia

Después toca valorar dos variables por cada stakeholder: cuánto interés tiene en el proyecto y cuánta capacidad tiene para influir en su resultado. Esa combinación es la que determina cómo hay que tratarlo.

Priorizar y definir la estrategia de relación

Con esa información, se prioriza a quién dedicar más atención y comunicación. Un stakeholder con mucha influencia y mucho interés necesita una relación cercana y constante; uno con poca influencia y poco interés, en cambio, solo requiere que se le mantenga informado.

Ejemplo de stakeholders en una empresa

Un buen ejemplo son los distintos stakeholders que intervienen cuando una empresa lanza un nuevo producto. Verlo aplicado a un caso ayuda a entender cómo conviven intereses distintos dentro de un mismo proyecto.

Los empleados del departamento de producción son stakeholders internos: su carga de trabajo cambia con el lanzamiento. Los proveedores de materiales son stakeholders externos primarios: sin ellos, el producto no llega a fabricarse. Y la administración local, que debe autorizar la actividad, es un stakeholder externo secundario, con menos implicación diaria pero con capacidad para frenar el proyecto si no se cumple la normativa.

¿Qué formación de FP te prepara para gestionar stakeholders?

Gestionar stakeholders es una competencia que se trabaja especialmente en los ciclos formativos relacionados con la administración y la gestión de empresas, donde se enseña a identificar a las partes implicadas en un proyecto y a coordinarse con ellas.

Si te interesa este ámbito, el ciclo de grado superior en Administración y Finanzas te da una base sólida en gestión empresarial, comunicación con distintos departamentos y toma de decisiones, habilidades directamente relacionadas con la gestión de stakeholders en cualquier organización.

En definitiva, los stakeholders son mucho más que un término de gestión: son las personas y organizaciones que dan forma, día a día, al rumbo de una empresa. Aprender a identificarlos y a priorizarlos es una habilidad que se agradece en cualquier puesto con responsabilidad sobre proyectos o equipos.

Preguntas frecuentes sobre los stakeholders

¿Qué significa stakeholder en español?

Stakeholder se traduce al español como parte interesada o grupo de interés. Hace referencia a cualquier persona, grupo u organización con algo en juego respecto a las decisiones de una empresa.

¿Existe un sinónimo en español para stakeholder?

Sí, los términos más usados son parte interesada y grupo de interés. Ambos se emplean de forma habitual en el ámbito de la gestión empresarial y de proyectos como equivalentes de stakeholder.

¿Qué ejemplos de stakeholders son los más habituales en una empresa?

Los ejemplos más comunes son los empleados, los directivos, los proveedores, los clientes, los accionistas y las administraciones públicas. Cada uno se relaciona con la empresa de una forma distinta y con un nivel de influencia diferente.

¿Los stakeholders primarios y secundarios tienen la misma importancia para una empresa?

No, no tienen el mismo peso. Los stakeholders primarios mantienen una relación directa y continuada con la empresa, mientras que los secundarios influyen de forma más indirecta y su impacto en las decisiones suele ser menor.

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