10 técnicas de memorización para estudiantes

¿Tienes la sensación de que no eres capaz de recordar lo que estudias? No te preocupes, porque con las técnicas de memorización adecuadas podrás aumentar notablemente tu retentiva, ya que el aprendizaje está más relacionado con el desarrollo de hábitos adecuados que con el cociente intelectual; de hecho, el CI solo representa el 15% de tu rendimiento, según el estudio Metacognition and Learning: Conceptual and Methodological Considerations, de Marcel Veenman. 

 Accede a la guía: ¿Cómo escoger la FP que necesito?

¿Cómo funciona la memoria?

Los tipos de memoria

Antes de descubrir las diferentes técnicas de memorización que puedes emplear en tus estudios, debes conocer cómo funciona el cerebro a la hora de almacenar información. En este sentido, existen tres tipos de memoria:

  • Memoria sensorial: es la que te permite comprender lo que está sucediendo a tu alrededor, recogiendo la información y trasladándola a la memoria a corto plazo. 
  • Memoria operativa: se trata de dicha memoria a corto plazo, también llamada de trabajo, y aunque tiene poca capacidad y dura en torno a un minuto, es imprescindible para cualquier tarea. Por ejemplo, gracias a ella puedes recordar lo que te ha dicho un amigo durante la conversación y así contestarle de forma coherente. 
  • Memoria a largo plazo: es la que se asocia con el acto de memorización en sí y posibilita que puedas almacenar la información en tu mente de forma ilimitada, ya sea de forma consciente (como el temario de un examen) o inconsciente (un capítulo emotivo de tu infancia). 

¿Y cuánta información puedes guardar en tu memoria? Dicho en términos informáticos, ¿de cuánto es el disco duro de tu cerebro? Te vas a sorprender: el almacenamiento se cifra en 2,5 pentabytes, o lo que es lo mismo, 300 años de programas de televisión. 

Los hábitos en la mejora de la memoria

¿Entonces, por qué hay compañeros que memorizan más rápido y por más tiempo que tú? La clave está en tus hábitos. A la hora de enfrentarte a un examen o prepararte una oposición, tus pautas de estudio van a ser determinantes en el resultado que obtengas y, cuanto más eficientes sean tus rutinas, mejor será tu rendimiento, de acuerdo con el estudio Hábitos de estudio y rendimiento académico en estudiantes universitarios, de Omar Bonerge Pineda Lezama y Nelly Jeannette Alcántara Galdámez.

Por lo tanto, no tienes excusas que justifiquen una mala evaluación, pues el problema radica en la buena organización y técnicas de memorización que emplees a la hora de enfrentarte a los exámenes. Es más, repites el 40% de estas rutinas día tras día, tanto si son positivas como negativas, según sostiene The Happiness Project: Or, Why I Spent a Year Trying to Sing in the Morning, Clean My Closets, Fight Right, Read Aristotle, and Generally Have More Fun, de Gretchen Rubin. De ahí que para mejorar tu capacidad de memorizar, debas modificar tus hábitos y convertirlos en tu “nueva normalidad”.  

técnicas de memorización para estudiantes

¿Qué técnicas de memorización puedes utilizar en tus estudios?

Para conseguirlo, te proponemos que incluyas las siguientes técnicas de memorización en tus pautas de estudio: 

  1. Uso de acrónimos. Este sistema consiste en utilizar la primera letra de diferentes palabras para formar otra nueva que sirva de hilo del que tirar a la hora de recordar el listado. ¿Siempre te lías con las provincias del País Vasco: utiliza las siglas GAV (Guipúzcoa, Álava y Vizcaya). 
  2. Método acróstico. Es otra de las técnicas de memorización más útiles para almacenar en tu cerebro listados y enumeraciones y consiste en usar una o dos letras de cada término para crear una frase. Por ejemplo, para no olvidar los 7 pecados capitales (ira, orgullo, codicia, lujuria, pereza, envidia, avaricia) puedes crear la oración IRé ORgulloso COn LUpe PÉrez EN AVión. 
  3. Técnica de visualización. Otra forma de aumentar tu retentiva es asociar conceptos con imágenes llamativas que se te queden en la memoria. Así, si quieres recordar que Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla, imagínatelo vestido de flamenca, o si debes aprenderte los pasos de un protocolo de actuación, recrea una simulación de ti mismo haciendo cada etapa. 
  4. Mapas mentales. Basadas también en el poder de la imagen, las técnicas de memorización con mapas mentales, infografías, diagramas, esquemas, líneas de tiempo, etc.  son también una herramienta muy poderosa para enfrentarte a cualquier examen. Al comprimir de forma organizada y en una sola imagen los contenidos, facilitan la retención de ideas. Como señala el doctor John Medina en Brain Rules, si escuchas un fragmento de información, solo recordarás el 10% tres días después, pero si le añades una imagen, retendrás el 65% del mensaje. 
  5. Grabación. ¿A que eres capaz de repetir de principio a fin la canción de moda que no para de sonar en la radio? Puedes aprovechar tu memoria acústica y grabar partes del temario para escucharlas reiteradamente mientras vas en el autobús o tomas el sol, por ejemplo.  
  6. Recitar en voz alta. En este mismo sentido, también leer en alto los apuntes contribuye a que se te queden mejor, pues la información te está llegando tanto por la vía visual, como la auditiva. Y si puede ser ante otras personas, mejor. 
  7. Escribe a mano. Plasmar en un folio los datos que deseas almacenar es mucho más efectivo que hacerlo en un ordenador. Lógicamente, no es una técnica adecuada para grandes temarios, pero será de gran utilidad para aprenderte pequeños datos, como una fórmula matemática o los músculos del cuerpo
  8. Lectura activa. Esta estrategia consiste en ir señalando las cuestiones más importantes sobre el contenido al margen del folio: quién lo hizo, por qué, cuándo… De este modo, comprenderás mejor lo que estás estudiando y, por tanto, aumentará tu capacidad de recordar los datos. 
  9. Palacio de la memoria. Aunque es más compleja que las técnicas de memorización anteriores, este sistema te permite interiorizar grandes cantidades de información. Para ello, tienes que crear un palacio e ir asociando episodios en cada estancia. Por ejemplo, si estás con un examen de Historia y debes aprender cómo sucedió la II Guerra Mundial, visualiza a Hitler en la entrada del edificio invadiendo Polonia; en el pasillo, a un japonés firmando la neutralidad; a la Unión Soviética extendiendo sus tropas el salón; un ataque de Pearl Harbour mientras subes las escaleras… De este modo, cuando vuelvas a realizar el recorrido mentalmente, te resultará más sencillo recordar los distintos episodios y su orden. 
  10. La práctica. Según el cono del aprendizaje de Edgar Dale y Bruce Nylan, recordamos un 10% de lo que leemos, un 20% de los que escuchamos, un 30% de lo que vemos, un 70% de lo que decimos y un 90% de lo que hacemos. Por ello, pon en práctica lo que estás aprendiendo siempre que sea posible: ¿debes memorizar cómo un auxiliar de enfermería prepara una inyección? Ejemplifícalo en casa. 

Con estas 10 técnicas de memorización, seguro que no tienes problema en superar y continuar con tu formación. En Cesur te invitamos a que te unas a alguno de los más de cien ciclos Formación Profesional que impartimos y apliques estos consejos durante el aprendizaje.

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