¿Cómo pedir una excedencia en el trabajo?

¿Te gustaría embarcarte en una aventura profesional o personal pero las exigencias de tu empleo no te dejan tiempo suficiente para ello? En ese caso, te interesa conocer cómo pedir una excedencia para acometer nuevos retos sin desvincularte al 100% de tu empresa. 

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¿Qué es una excedencia? 

Según el INE, la jornada de trabajo media en España se sitúa en 36,6 horas semanales. Una dedicación laboral que, en muchas ocasiones, hace difícil compaginar el empleo con nuevos proyectos

Ante esta situación, el Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 46, regula la figura de la excedencia laboral, entendida como la suspensión del contrato de trabajo a solicitud del trabajador durante un periodo de tiempo. De este modo, durante dicho plazo, el profesional no tiene que acudir a su puesto de trabajo y la empresa no tiene que abonarle el salario correspondiente. 

Se trata, por tanto, de facilitar a los empleados una interesante alternativa para ‘aparcar’ el trabajo de forma temporal y poder así dedicar sus días a otras tareas, ya sea probar nuevas ramas de actividad, ampliar su formación, poner en marcha una idea de negocio, cuidar de su familia o, por qué no, incluso tomarse un año sabático para ordenar sus ideas.  

Ahora bien, antes de plantear la solicitud a tus superiores, es importante que conozcas cómo pedir una excedencia en tu empresa y qué implicaciones conlleva

¿Qué tipos de excedencia hay?

En este sentido, nuestro ordenamiento jurídico diferencia entre dos tipos de excedencia, que influyen notablemente en las condiciones de la misma.  

Excedencia forzosa

Es aquella excedencia que se produce si has sido designado o elegido para un cargo público que imposibilite tu asistencia al trabajo. 

En este supuesto, la compañía está obligada a concederte la suspensión del contrato

Excedencia voluntaria

No obstante, si estás estudiando cómo pedir una excedencia, las mayores dudas te habrán surgido en torno a la excedencia voluntaria. Esta segunda modalidad engloba todas aquellas solicitudes del trabajador de suspensión de la relación laboral que no respondan a las causas anteriores

En términos generales, para pedir una excedencia de este tipo, debes reunir los siguientes requisitos:  

  • Contar con al menos un año de antigüedad en la empresa. 
  • El periodo de excedencia no puede ser inferior a 4 meses ni superior a 5 años
  • No haberte beneficiado de una excedencia anterior en los 4 años previos

Dentro de esta categoría de excedencias voluntarias, la legislación contempla algunos casos concretos relativos a la conciliación familiar, que presentan ciertas características propias: 

  • Para el cuidado de un hijo. En el caso de que hayas sido padre (por naturaleza, adopción, guarda o acogimiento) puedes solicitar una excedencia de hasta 3 años de duración desde la fecha de nacimiento o equivalente. 
  • Para el cuidado de un familiar. Igualmente, también tienes derecho a excedencia de hasta 2 años para atender a un familiar, siempre que se den los siguientes requisitos: 
    • Que sea familiar hasta el segundo grado de consanguinidad
    • Que no pueda valerse por sí mismo por razones de edad, accidente, enfermedad o discapacidad.
    • Que no suponga una actividad retribuida.

Un tercer subtipo es la excedencia para el ejercicio de funciones sindicales. Consiste en el derecho a la excedencia si ejerces funciones sindicales de ámbito provincial o superior y mientras dure el ejercicio del cargo. 

 ¿Cómo pedir una excedencia en el trabajo? 

Una vez que conoces los tipos de excedencias, ya habrás determinado cuál es la que más te conviene según tus intereses. ¿Cómo debes proceder para su solicitud? Te recomendamos que sigas los siguientes pasos:  

  1. Revisa con detalle el convenio colectivo. Si bien esta figura se contempla en el Estatuto de los Trabajadores, es probable que el convenio colectivo por el que te riges incluya algunas especificaciones relevantes sobre cómo pedir una excedencia. Por ejemplo, puede que establezcan un plazo concreto de solicitud o incorpore una cláusula de exclusividad que te impida trabajar para otra empresa. Si quieres saber cuál es tu convenio colectivo, puedes leer este artículo.
  2. Plantéala con antelación. Salvo que el convenio diga lo contrario, no existe un plazo concreto sobre cómo pedir una excedencia. En cualquier caso, es importante que lo hagas con tiempo suficiente para que la empresa pueda estudiar el caso y pronunciarse al respecto. Lo más habitual es hacerlo con al menos un mes de antelación respecto al inicio de la excedencia. No olvides que, si decides iniciar la excedencia sin la oportuna respuesta, puedes incurrir en un despido disciplinario. 
  3. Solicítala por escrito. En cuestiones jurídicas, es recomendable dejar plasmados por escrito todos los detalles sobre la excedencia. Este modelo de excedencia por escrito puede serte de utilidad para redactar el documento. Aunque no es necesario que expliques a tus superiores la causa de tu solicitud, puede ser de utilidad para exponer tus argumentos a la empresa y conseguir su aprobación. No olvides que las excedencias voluntarias sí requieren de la autorización del empleador. 
  4. Ten cuidado con el periodo solicitado. Otro punto que debes tener en cuenta sobre cómo pedir una excedencia es la duración de la misma. El periodo pactado con la empresa debe ser respetado. Esto quiere decir que, si solicitas incorporarte antes de lo acordado, la empresa puede negarse. Por ello, si no tienes claro cuánto tiempo necesitas para tu proyecto fuera de tu actual empleo, es mejor fijar un plazo indefinido. 

¿Cuánto se tarda en tramitar una excedencia?

Del mismo modo que no hay un plazo para solicitar la excedencia, la normativa tampoco establece un tiempo máximo en el que la compañía deba dar respuesta a tu solicitud de excedencia, salvo que el convenio colectivo sí lo indique expresamente. 

En caso contrario, la única referencia al margen temporal del empresario es que deberá contestar en “un plazo razonable” y siempre antes de la fecha solicitada para el inicio de la excedencia

¿Cuántas veces se puede prorrogar una excedencia voluntaria?

¿Qué ocurre si necesitas más tiempo y deseas ampliar la excedencia? En principio, las excedencias voluntarias no pueden ser prorrogadas. 

No obstante, existen dos excepciones: que el convenio colectivo en cuestión recoja esta posibilidad de prórroga o que llegues a un nuevo acuerdo con la empresa para ampliarla, algo que es la práctica es bastante frecuente.  

Otra cosa distinta es que quieras solicitar una segunda excedencia. En tal supuesto, deben de haber pasados 4 años de la finalización de la anterior. 

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¿Qué pasa después de la excedencia? El derecho de reincorporación

Una vez que termina el periodo de vigencia de la excedencia, las condiciones para la reincorporación a la empresa también varían en función del tipo ante el que te encuentres

Así, si has disfrutado de una excedencia forzosa, tienes el derecho a que la compañía conserve tu puesto de trabajo y el cómputo de la antigüedad durante el tiempo de vigencia de la excedencia. Eso sí, deberás solicitar el reingreso dentro del mes siguiente al cese en el cargo público. 

Por el contrario, en las excedencias voluntarias, la empresa no está obligada a conservar tu puesto de trabajo. En este caso, solo tienes un derecho preferente al reingreso en las vacantes de igual o similar categoría a la tuya que hubiera o se produjeran a posteriori en la compañía.  

Como excepción a esta norma general, en las excedencias para el cuidado de hijos o familiares, sí que se te deben guardar tu puesto durante el primer año. Este plazo se amplía a quince meses cuando se trate de una familia numerosa de categoría general, y hasta un máximo de dieciocho meses si se trata de categoría especial. 

¿Y qué ocurre si la empresa cierra durante la excedencia?

También puede darse el caso de que, mientras disfrutas de tu excedencia, se produzcan novedades sustanciales en la compañía, como cierres, expedientes de regulación de empleo o cambios de titularidad de la empresa. ¿Qué ocurre en estos casos? 

  • En el supuesto de que la empresa cierre durante tu excedencia, pierdes tanto tu derecho de reincorporación, como el de percibir indemnización por la extinción del contrato.
  • Cuando lo que se produce es un cambio de titularidad, es decir, otra persona adquiere el negocio, el nuevo empresario queda subrogado en las obligaciones del anterior respecto del trabajador excedente. Por tanto, este cambio no afectará a tus derechos. 
  • Si la compañía aplica expedientes de regulación de empleo en la plantilla, sí mantendrás tus derechos y podrás acceder a una vacante en el futuro, salvo en el caso de que el ERE o ERTE afecte a tu contrato específicamente. 

Por tanto, si te decides a solicitar una excedencia, ten en cuenta que no siempre vas a poder reincorporarte a tu puesto de trabajo. Reflexiona bien sobre si esta es la mejor opción o existen otras vías para llevar a cabo tus proyectos. 

Conscientes de esta complejidad, en Cesur contamos con un amplio catálogo de títulos de Formación Profesional homologados en modalidad online para que puedas compaginar tu crecimiento profesional y personal con tu actual empleo a través de itinerarios flexibles y personalizados.

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