Contrato de obra y servicio: guía básica sobre esta modalidad laboral

El contrato de obra y servicio es una modalidad laboral muy utilizada en España. En concreto, en 2019, se contabilizaron algo más de 1,6 millones de trabajadores de media con este tipo de contrato, siendo el modelo más común dentro del empleo temporal, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. Pero, ¿en qué consiste esta figura laboral y, sobre todo, qué requisitos e implicaciones tiene? 

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¿Qué es un contrato de obra y servicio?

El contrato por obra y servicio está regulado en el Estatuto de los Trabajadores y desarrollado en el Real Decreto 2720/1998, de 18 de diciembre, donde es definido del siguiente modo: 

“Cuando se contrate al trabajador para la realización de una obra o servicio determinados, con autonomía y sustantividad propia dentro de la actividad de la empresa y cuya ejecución, aunque limitada en el tiempo, sea en principio de duración incierta”. 

Así, a diferencia de los contratos fijos, el contrato de obra y servicio tiene una duración determinada, es decir, es por un tiempo limitado. A su vez, dentro de los contratos temporales, el contrato de obra y servicio se caracteriza porque no se puede concretar la duración del mismo y porque las tareas que va a acometer el empleado no forman parte de la actividad habitual de la compañía

De ahí que el contrato de obra y servicio sea conocido también como el contrato hasta fin de obra o servicio, lo que significa que estará vigente mientras dure la obra o un servicio dentro de la empresa, siempre que se respeten los límites máximos de tiempo marcados por la legislación.  

Por ejemplo, una empresa puede contratar de forma temporal a un informático como refuerzo para cubrir las vacaciones de verano de sus empleados, por lo que utilizará un contrato estacional o de temporada. Pero si lo que persigue la compañía es desarrollar un nuevo software, puede utilizar el contrato de obra y servicio para incorporar al técnico informático que se encargue de esta misión mientras dure dicho proyecto. 

De ahí que sea usado, en términos generales, para incrementar la plantilla de cara a una actividad concreta en la que no se puede concretar el tiempo que llevará su culminación. A pesar de su temporalidad, este tipo de contratos de obra y servicios son muy útiles para los profesionales que se están incorporando al mercado de trabajo, ya que les permite tener un primer contacto laboral que, en un futuro, puede traducirse en nuevos contratos de carácter indefinido. 

¿Qué requisitos legales debe cumplir el  contrato de obra y servicio?

Ahora bien, para formalizar el contrato de obra y servicio de forma correcta, este debe reunir los siguientes requisitos

  • La actividad a la que se refiere el contrato debe tener autonomía y sustantividad propia. Esto supone que no se puede utilizar este modelo para llevar a cabo funciones habituales, ordinarias o permanentes de la empresa. En este sentido, algunos convenios colectivos detallan qué actividades se engloban en esta modalidad de contrato.   
  • La duración de dicha actividad debe ser incierta y vinculada a lo que requiera la obra o servicio en cuestión, con un límite máximo de 3 años, ampliable hasta 12 meses más si así lo fija un convenio colectivo. 
  • El empleado contratado debe ocuparse exclusivamente de funciones relativas a esta obra o servicio, sin que pueda acometer otras tareas diferentes. 
  • El contrato debe suscribirse por escrito y el documento debe identificar con precisión y claridad la obra o servicio que constituye su objeto y especificar el trabajo a desarrollar por el profesional. 

contrato de obra y servicio

¿Qué derechos y deberes tiene el trabajador?

Ratificado el acuerdo, el contrato de obra y servicio se rige por el principio de equiparación de derechos y obligaciones con los trabajadores contratados por tiempo indefinido, incluido el derecho a disfrutar como mínimo de dos días y medio de vacaciones por cada mes trabajado. 

Por ello, el empleado tiene derecho a ser informado sobre la existencia de puestos vacantes, con el objeto de que pueda tener las mismas oportunidades para acceder a estos empleos permanentes que el resto de trabajadores. Es más, los profesionales con contratos temporales tienen preferencia para cubrir vacantes para puestos con contrato indefinido y también deben tener acceso a la formación continua de la organización. 

Junto a esto, dado su carácter determinado, el profesional debe encargarse de las tareas para las que fue contratado, pero no de otras funciones que estén fuera de las especificadas en el contrato.

Por otro lado, si la empresa lo considera oportuno, puede fijarse un periodo de prueba. Este no podrá ser superior a seis meses para los técnicos titulados y dos meses para el resto de los trabajadores. Además, en caso de contratos temporales de menos de seis meses, el tiempo del periodo de prueba no puede exceder el mes, salvo que el convenio colectivo establezca lo contrario.

En cuanto a la indemnización una vez finalizada la relación laboral, pueden darse dos situaciones: 

  • Que la compañía decida extinguir el vínculo con el empleado antes de que el objeto del contrato termine. En este caso, se trataría de un despido. Como consecuencia, la indemnización variará según la causa del mismo (procedente, improcedente, disciplinario…) Cabe señalar que, durante el periodo de prueba, cualquiera puede poner fin a la relación contractual sin necesidad de preaviso y sin generar derecho a indemnización, aunque sí a finiquito. El trabajador también tendrá derecho a paro si es decisión de la empresa. 
  • Que concluya la obra o servicio y, en el caso de contratos superiores a un año, este hecho sea denunciado con 15 días de antelación. En tal caso, el empleado tiene derecho a una indemnización de 12 días por año trabajado, más el finiquito correspondiente. 

¿Cuándo pasa a ser indefinido un contrato por obra y servicio?

La anterior regulación del contrato de obra y servicio responde a un objetivo de defensa y protección de los trabajadores, evitando que se enmascaren bajo esta modalidad otro tipo de contratos que ofrecen mayor seguridad laboral, como son los indefinidos. 

Por eso, ante el incumplimiento de los requisitos legales, el contrato de obra y servicio puede convertirse en indefinido.¿Cuándo se convierte un contrato temporal en indefinido? Estos son los supuestos en los que se puede producir esta situación: 

  • En el caso de incumplir la exigencia de realización del contrato de forma escrita
  • Si no se produce el alta del empleado en la Seguridad Social
  • Cuando finaliza la obra o servicio establecida en el contrato o se supera la duración máxima permitida y el trabajador continúa prestando sus servicios a la empresa, sin que ninguna de las partes haya denunciado el fin de la relación laboral. 
  • Si el mismo trabajador tiene dos contratos o más por la misma empresa, por un periodo de 24 meses en el plazo de 30 meses
  • En los supuestos en los que se entienda que se ha producido un fraude de ley, es decir, se ha utilizado esta modalidad temporal con el objetivo de esquivar los beneficios propios de un contrato indefinido.

Ahora bien, normalmente, esta transformación del contrato de obra y servicio en indefinido no se produce de forma voluntaria, sino que vendrá impuesta por los tribunales, tras la demanda por parte del trabajador. 

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