Categorías laborales: ¿se aplican a los autónomos?

Ya hemos hablado en ocasiones anteriores sobre las categorías laborales y su sustitución por los actuales grupos profesionales, pero quizá tu objetivo no sea encontrar un trabajo por cuenta ajena, sino montar tu propio negocio como autónomo, como un estudio audiovisual, una empresa de actividades físico-deportivas, una clínica de asesoramiento nutricional o una ludoteca para los más pequeños. 

¿Qué ocurre en estos casos? ¿Se les aplican las mismas categorías laborales a los autónomos que a los asalariados? ¿Qué diferentes tipos de trabajadores por cuenta propia hay y qué consecuencias conlleva cada grupo? Si buscas salidas profesionales relacionadas con el emprendimiento y quieres resolver estas dudas, ¡sigue leyendo! 

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¿Son aplicables las categorías laborales a los autónomos?

La respuesta a esta pregunta es no. Las categorías laborales -hoy día, grupos profesionales– es una clasificación ideada exclusivamente para los trabajadores del Régimen General, es decir, se encarga de ubicar a los empleados por cuenta ajena en sus correspondientes grupos de cotización en función de las tareas del puesto laboral que ocupan. 

En cambio, si vas a convertirte en autónomo, tendrás que cotizar a la Seguridad Social a través del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, el conocido como RETA, y tanto la tipología de categorías laborales, como las bases máximas y mínimas de cotización son diferentes. 

¿Qué tipo de autónomos hay?

¿Cuáles serían estas categorías laborales específicas de los autónomos? En términos generales, los trabajadores por cuenta propia pueden clasificarse de distintas formas.  

Según el papel que representes en cuanto a la actividad 

En este caso, puedes convertirse en: 

  • Autónomo propiamente dicho. Se trata de aquellos profesionales que desarrollan un servicio o actividad mediante la modalidad de autoempleo, tengan o no trabajadores a su cargo. Es la opción mayoritaria. 
  • Socio administrador. Los socios administradores de sociedades, en muchos casos, están también obligados a darse de alta en el RETA, ya que no pueden cotizar a la Seguridad Social como trabajadores por cuenta ajena.

Categorías laborales: ¿se aplican a los autónomos?

En función de cómo lleves a cabo tu trabajo

Como autónomo, pueden encontrarte ante diferentes casuísticas sobre el desarrollo de la actividad, pudiendo ser considerado alguno de los siguientes tipos:

  • Autónomo económicamente dependiente. Sería el caso si eres trabajador por cuenta propia y facturas el 75% o más de tus ingresos a un solo cliente. En este supuesto, como autónomo trade, no puedes tener trabajadores a tu cargo y tu situación debe estar recogida por contrato con la empresa para la que prestas el grueso de tus servicios. 
  • Autónomo agrario. Se trata de autónomos dedicados a actividades agrícolas y se rigen por su propio régimen de cotización, el denominado Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios (SETA). 
  • Autónomo colaborador. Esta figura está pensada para los familiares directos de un trabajador autónomo que conviven y trabajan para él. Se le considera parte de la unidad familiar, así que solo está obligado a darse de alta en la Seguridad Social; la tributación en Hacienda se realiza como parte de dicha unidad familiar.  
  • Socio trabajador de cooperativa. Otra modalidad de autónomos son los socios de cooperativas de trabajo asociado que tengan la condición de trabajadores y hayan optado por cotizar en el RETA, en lugar del Régimen General.
  • Comunero. Son los socios de comunidades de bienes y sociedades civiles irregulares dados de alta como autónomos. 
  • Socio industrial. Por último, estarían los socios industriales de sociedades regulares colectivas y de sociedades comanditarias.

En virtud de la actividad que desarrollas

No obstante, cuando nos referimos a categorías laborales de los autónomos, la tipología más frecuente es la que se refiere a la actividad que desarrollas como trabajador. Esta viene determinada por el el  Impuesto de Actividades Económicas (IAE), regulado en el Real Decreto legislativo 1175/1990, de 28 de septiembre

En este caso, puedes inscribirte en los siguientes epígrafes: 

  • Autónomo empresario. Aglutinan a aquellos autónomos que se dedican a actividades empresariales encuadradas en la Sección Primera del IAE y que para llevar a cabo su trabajo han creado una infraestructura en torno a la organización, como una tienda, por ejemplo. Son las siguientes: 
    • División 0: Ganadería independiente.
    • División 1: Energía y agua.
    • División 2: Extracción y transformación de minerales no energéticos y productos derivados. Industria química.
    • División 3: Industrias transformadoras de los metales, mecánica de precisión.
    • División 4: Otras industrias manufactureras.
    • División 5: Construcción.
    • División 6: Comercio, restaurantes, hospedaje, reparaciones.
    • División 7: Transporte y comunicaciones.
    • División 8: Instituciones financieras, seguros, servicios prestados a las empresas y alquileres.
    • División 9: Otros servicios.
  • Autónomo profesional. Se refieren a aquellos que se dedican a profesiones liberales incluidas en la Sección Segunda del IAE, ya sean colegiados (arquitectos, abogados, psicólogos, médicos, farmacéuticos, veterinarios, economistas, ingenieros, procuradores, agentes comerciales, etc…) o no colegiados (programadores, diseñadores, publicistas, traductores, formadores, tasadores, loteros, agentes de seguros, técnicos de iluminación, maquilladores, artesanos, pintores, representantes…). Estos profesionales suelen trabajar de forma individual, directa y personal para más de un cliente, ya sea desde una oficina o desde casa, y son conocidos popularmente como ‘freelances’. ¿Cuáles son las categorías laborales dentro de este grupo?   
    • División 0: Profesionales relacionados con la Agricultura, Ganadería, Caza y Pesca.
    • División 1: Profesionales relacionados con las actividades propias de la Energía, Agua, Minería y de la Industria Química.
    • División 2: Profesionales relacionados con las Industrias de la Aeronáutica, de la Telecomunicación y de la Mecánica de Precisión.
    • División 3: Profesionales relacionados con otras Industrias Manufactureras.
    • División 4: Profesionales relacionados con la Construcción.
    • División 5: Profesionales relacionados con el Comercio y la Hostelería.
    • División 6: Profesionales relacionados con el Transporte y las Comunicaciones.
    • División 7: Profesionales relacionados con las Actividades Financieras, Jurídicas, de Seguros y Alquileres.
    • División 8: Profesionales relacionados con otros servicios.
  • Autónomo del sector artístico. En este caso, están incluidos en la sección tercera del IAE, aunque pueden ser de tipo empresarial o profesional dependiendo de cómo se realice la actividad y la tipología de negocio de la misma.
    • Actividades relacionadas con el cine, el teatro y el circo.
    • Actividades relacionadas con el baile.
    • Actividades relacionadas con la música.
    • Actividades relacionadas con el deporte.
    • Actividades relacionadas con espectáculos taurinos.

En este sentido, conviene que sepas que, aunque se utilice el IAE como referencia para las clasificar las categorías laborales de los autónomos, las personas físicas están exentas de pago de este impuesto, salvo que generes una cifra de negocio anual de 1 millón de euros o más. Además, es posible darte de alta en todos aquellos epígrafes que consideres oportunos. Por ejemplo, imagina que tienes un taller mecánico, pero también trabajas como consultor independiente para varios concesionarios. Tendrías que darte de alta como empresario y profesional. 

¿Cómo cotizan los autónomos?

Del mismo modo que los grupos profesionales de los empleados tienen sus correspondientes bases mínimas y máximas de cotización, la Seguridad Social también establece unos criterios de aportación para los autónomos. 

Eso sí, las categorías laborales de los diferentes epígrafes del IAE no afectan a estas bases. Es decir, mientras los grupos profesionales de los empleados contratados sí cuentan con diferentes mínimos y máximos, en los autónomos, estos límites son iguales para todos los grupos

No obstante, la elección de una u otra modalidad de alta en el RETA puede afectar al pago del IVA, IRPF o tipos impositivos que se aplican a la cotización. Asimismo, también existen diferentes especificaciones para autónomos de 47 o más años que puedes consultar en este enlace

Con carácter general, se establecen los siguientes topes de cotización entre los que puedes fijar tu aportación a tu voluntad:

Bases 2020 Cotización Aportación (cuota) Tipos aplicables
Base mínima 944,40 € / mes 283,32 € / mes Contingencias Comunes: 28,30%

Contingencias Profesionales: 1,1 %

Cese de Actividad: 0,8%

Formación Profesional: 0,1%

Base máxima 4.070,10  €/ mes 1.221,03 € / mes

Así, mientras los trabajadores por cuenta ajena ya tienen aplicada en su nómina la cotización, como autónomo abonarás este concepto a través del pago mensual de la cuota a la Seguridad Social

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